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Sobre "Escrito en el cuerpo" de Jeanette Winterson
La escritura del deseo
por Irene Ocampo
Como un tatuaje indeleble, el/la amante ha escrito
su amor en la piel y el cuerpo de su amante. El deseo desbordado
se ha transformado en amor, entonces la escritura asoma en el lugar
de la pérdida. En "Escrito en el cuerpo", la última
novela de la escritora inglesa Jeanette Winterson, el amor, la pasión
y la muerte encuentran una nueva expresión.
"¿Por qué la pérdida es
la medida del amor?"
Con una pregunta sin respuesta, Winterson arremete
contra el dolor. Su personaje, no sabemos si es hombre o mujer porque
ha tratado deliberadamente de borrar todas las marcas de género,
reelabora su relación con Louise a partir del momento en
que ella se ha ido. Y aunque la traductora en una frase opta por
calificar al narrador como femenino, en el resto de la novela no
hay más pistas al respecto, y el misterio alrededor del o
de la protagonista continúa hasta perderse en un efecto universalizador.
"Escrito en el cuerpo hay un código
secreto, sólo visible bajo ciertas luces; los pasos de toda
una vida se acumulan en él. En algunos sitios el palimpsesto
está tan trabajado que las letras, al tacto parecen braille.
Me gusta guardar mi cuerpo enrollado, lejos de las miradas curiosas.
Sin llegar nunca a desplegarme demasiado, a contar toda la historia.
No sabía que las manos de Louise podían leer. Ella
me ha traducido convirtiéndome en su propio libro."
Los cuerpos hablan, y en ellos también se escribe. Lo que
dicen es hermoso y a la vez caótico, proyectando sobre la
relación que entre ellos existe una extraña luz. Las
leyes y los clichés no los contienen, aunque no estén
a salvo de caer en sus garras. Pero el cuerpo de Louise ha sufrido
un golpe de estado, sus linfocitos se han convertido en criminales,
y el cuerpo amado y deseado pronto se marchitará. La muerte
próxima desbarata la relación, y la elección
de vivir la pérdida de Louise para que ella tenga todos los
cuidados que su enfermedad reclama, transforma la vida de su amante
en un duelo prematuro. El lirismo que en la primera parte de la
novela ha exaltado el cuerpo del amor, da paso a la exaltación
del cuerpo que alojará a los gusanos de la muerte.
Jeanette Winterson (1959) asomó a la escena
literaria inglesa con "Fruta prohibida" ("Oranges
are not the only fruit"), que recibió en 1985 el Whitbread
Award a la mejor primera novela. Luego publicó "La pasión"
("The Passion"), que fue premiada con el John Llewellyn
Rhys Memorial Prize, uno de los máximos galardones que se
otorgan a obras biográficas, y "Espejismos" ("Sexing
the Cherry"), que fue premiada por la Academia Americana de
las Artes con el E.M. Forster Award.
En esta nueva novela, Winterson enfrenta los convencionalismos
existentes alrededor del matrimonio y las relaciones de pareja.
Con una letra inteligente y un marcado acento inglés pinta
los adulterios más absurdos y las relaciones de parejas más
increíbles. En verdad, no se equivocó Iris Murdoch,
la gran novelista inglesa, cuando en el debut de Winterson en 1985
la saludó como a una autora de enorme talento.
"Perder a alguien que amas es alterar tu vida
para siempre. Y no lo superas, porque lo es la persona que
amas. El dolor acaba, llega gente nueva, pero la grieta nunca se
cierra. ¿Cómo iba a cerrarse? La individualidad de
alguien que importaba tanto como para llorarle no se vuelve anodina
con la muerte. Este vacío en mi corazón tiene tu forma,
y nadie más puede llenarlo. ¿por qué iba a
querer que alguien lo llenara?" Exploración del amor
a la luz de una realidad virtual, la escritura de Jeanette Winterson
obliga a la relectura. "¿Qué otros lugares hay
en el mundo además de los que se descubren en el cuerpo de
un amante?" Desafiante en sus preguntas, ardorosamente reflexiva,
"Escrito en el cuerpo" es una historia de amor que nos
permite a nosotros, lectores y lectoras, sentarnos y aplaudir a
una gran escritora, para después repensar nuestra condición
humana.
"Escrito en el cuerpo", de Jeanette Winterson,
Anagrama, España, 1994. Título original: "Written
on the body", traducción: Encarna Castejón.
Nota aparecida en el diario "La Capital"
de Rosario, Santa Fe, Argentina, el 13/11/94.
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